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Ander Europa

No es que estemos en contra de ‘Europa’... sino que es ‘Europa’ la que está en nuestra contra. Esta idea está cada vez más arraigada entre un creciente número de personas, sindicatos y movimientos sociales, aunque aún no es lo bastante fuerte debido a varias razones. Muchas decisiones europeas no se toman de forma pública, sino que son elaboradas en comités tecnocráticos y aprobadas por departamentos ministeriales, con o sin el consentimiento del Parlamento Europeo. ‘Europa’ no es un tema atractivo, no ofrece a los medios de comunicación imágenes espectaculares. Por importantes que sean las decisiones tomadas, no encontrarás apenas nada sobre ellas en la prensa o en la televisión. Y aun cuando hay personas y grupos que reconocen la importancia de la UE y se preocupan al respecto, parece que oponerse a determinados temas es casi imposible. Todos los partidos políticos tradicionales, incluso los socialdemócratas, parecen estar de acuerdo en que la UE es un garante de la paz, del progreso social y la justicia. Y por eso la UE se ha podido convertir, casi imperceptiblemente, en lo que es hoy en día: una herramienta poderosa y un bastión de legislación vinculante para la protección de intereses privados.