Cambio de gobierno en Palestina, nuevo escenario regional

18 မေလ 2006
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Mariano Aguirre

Cambio de gobierno en Palestina, nuevo escenario regional (1)
Mariano Aguirre
FRIDE, enero de 2006

La victoria electoral del grupo Hamas en Gaza y los otros territorios ocupados es el reflejo de los profundos cambios que se están produciendo en Palestina e Israel. Mientras que en Palestina comienza una fuerte confrontación interna, Israel continuará la línea marcada por Ariel Sharon de tomar decisiones unilaterales. La cuestión clave en lo más inmediato no es si se reabrirá un proceso de paz sino cómo convivirá un gobierno de Hamas con el futuro gobierno israelí.

Hamas en el gobierno, gracias a la mayoría que ha obtenido en el Consejo Legislativo Palestino, plantea serios desafíos y problemas. En primer lugar, la tensión entre un gobierno formado por este grupo y el desplazamiento del poder que durante una década ha tenido Al Fatah (facción creada dentro de la Organización para la Liberación de Palestina en 1959 por el fallecido Yaser Arafat). Segundo, la presión internacional hacia Hamas para que modere sus fines y rechace explícitamente el objetivo de destruir el Estado de Israel. Y tercero, el rechazo de Israel a negociar con un grupo considerado terrorista.

Hamas fue creado en 1987 por la organización de los Hermanos Musulmanes con el doble objetivo de fundar un Estado palestino y acabar con el israelí.(2) Dato frecuentemente olvidado, la organización había recibido a finales de los años 70 apoyo financiero directo e indirecto por parte de Israel, con el objetivo de frenar el ascenso de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). El crecimiento de Hamas se manifestó a medida que el proceso de paz de Oslo se deterioraba y no producía ningún resultado positivo para la población palestina. En coherencia con esta posición crítica, el grupo no participó en las elecciones de 1996. Por otro lado, desarrolló una serie de programas de asistencia social y educación, ocupando lugares teóricamente reservados para que operase la entidad o para-Estado palestino.

El aislamiento y bloqueo de Israel a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), y los problemas internos, la centralización del poder en Arafat y la corrupción de Al Fatah facilitaron el ascenso de este grupo y en las elecciones municipales de 2005 logró una victoria sustancial. Hábilmente, en las elecciones presentes, la organización contó en sus listas con personalidades independientes sin ponerles limitaciones ideológicas.

Entre las elecciones de 1996 y las actuales hay dos diferencias importantes. En las primeras las cuestiones centrales eran Jerusalén, la independencia y el Estado, como lo ha indicado el analista palestino Talal Aukal, pero en las recientes los temas claves estaban centrados en las personas: servicios, condiciones de vida y corrupción del gobierno".(3) En la misma línea, Hamas ha dado en estas elecciones un papel importante a mujeres candidatas, y algunas fuentes le adjudican la victoria, en parte, a ese factor.(4)

Respecto de Al Fatah, esta facción enfrenta no sólo la derrota sino también una profunda fractura interna.(5) Robert Blecher, director de la organización Strategic Assessments Initiative, indica que "Fatah es actualmente un amalgama fracturada de coaliciones y redes personales sin un líder claro o un proceso transparente de toma de decisiones".(6) La organización se encuentra ante el riesgo de romperse en la medida que ni el fallecido Yaser Arafat ni el Presidente Mahmoud Abbas realizaron una reforma democrática en el movimiento.

El voto por Hamas es interpretado no sólo como el ascenso de una opción islamista de la política sino, en gran parte, como un rechazo a la corrupción y estancamiento de Al Fatah. La organización islamista, por su parte, está cambiando su imagen y comenzó haciendo una campaña muy moderna, usando canales de televisión y radio, un periódico semanal y propaganda a través de Internet y teléfonos móviles.(7)

Hamas se puede enfrentar al problema que otros movimientos de liberación nacional han tenido anteriormente: ser eficaces en la lucha pero no tener ni cuadros ni capacidad para gobernar. Algunos análisis indican que este puede ser el caso, a lo que se suma que parte de los líderes y la estructura continúan en la clandestinidad y el exilio.(8) Para esos líderes, ejercer el poder será un gran desafío porque tendrán que definirse sobre cuestiones como la gestión económica de un Estado inexistente con una gravísima crisis de infraestructura, empleo, y consumo.

Tendrán, así mismo, que tomar decisiones de gobierno frente a Israel (tregua, guerra, o redefinición pragmática del objetivo de la destrucción de ese Estado). Como afirman los expertos Hussein Agha y Robert Malley de St. Anthony College y el International Crisis Group, respectivamente, "en la medida que Hamas no está en el poder los palestinos agradecen cada servicio que presta; una vez en el poder le harán responsable por cada servicio que no preste".(9)

En parte para evitar que toda la responsabilidad caiga sobre ellos, y en parte porque reconocen que el Presidente Mahmoud Abbas tiene también legitimidad pese a los problemas de Al Fatah, es posible que los líderes de Hamas busquen una alianza con él, y le presten apoyo crítico como primer mandatario. Una seria cuestión a resolver entre Al Fatah, Hamas, Abbas y las facciones internas de cada movimiento es si Hamas conservará su milicia particular o se integrará con la fuerza de la Autoridad Nacional Palestina. Este es un problema grave que forma parte de la fragmentación violenta y la proliferación de armas que hay en los territorios palestinos.

Actores externos

Para la Unión Europea y Estados Unidos, el triunfo de Hamas plantea varios problemas. Ambas partes han designado a esta organización como terrorista, por lo tanto será muy difícil canalizar fondos de ayuda. A la vez, cortarlos debilitaría más al Presidente Abbas (la Autoridad Nacional Palestina depende aproximadamente de la UE en un tercio de presupuesto), facilitaría que Hamas consiga el poder total en Palestina y agravaría las tensiones. Una solución para Europa sería entregar los fondos a través del Banco Mundial o directamente a la presidencia de la ANP para evitar, formalmente, vincularse a Hamas. El Presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, ha declarado que espera que el Cuarteto (Estados Unidos, la UE, Rusia y las Naciones Unidas) decida proseguir dando su ayuda a Palestina y que su institución podrá canalizarla.(10) Por su lado, Washington será reacio a dar fondos a un gobierno formado por Hamas.

Esta no es la primera vez que Europa y EEUU se enfrentan al triunfo de un grupo político islamista político radical. En 1991 el Frente Islámico de Salvación estuvo a punto de conseguir el poder en Argelia y las elecciones fueron suspendidas con el acuerdo implícito de los gobiernos europeos y Washington.

El resultado, en parte, fue una ola de violencia durante una década con decenas de miles de muertos. En las presiones que se hagan sobre Hamas, deberá tenerse en cuenta el factor nacionalista que podría llevar al nuevo gobierno palestino a cerrar sus filas, no negociar y buscar apoyo en otros países, como Irán o Siria.(11) Por otro lado, las exigencias que se hagan hacia Hamas para que renuncie al terrorismo pueden ser replicadas desde su lado, en el sentido que también se exija a Israel que cumpla con las resoluciones de la ONU sobre los territorios ocupados y escuche el dictamen del Tribunal de la Haya sobre la construcción del Muro atravesándolos. El experto en la región, Sami Nair, indica: "Israel tiene derecho a la existencia y a la seguridad, pero Hamas no estará dispuesto a reconocer esos derechos si, al mismo tiempo, Israel no se compromete de manera más concreta a reconocer la existencia de un Estado palestino independiente y con verdadera continuidad territorial".(12)

Las primera declaraciones del gobierno de George Bush oscilan entre no tratar con Hamas a la vez que impulsar a sus líderes a modificar su política. En el conjunto de Oriente Medio se mira con atención los pasos que dé Estados Unidos para medir cuánta coherencia hay entre su mensaje de promover la democracia y aceptar luego los resultados aunque no le agraden los triunfadores.

Relaciones con Israel

En el terreno del conflicto con Israel, el triunfo de Hamas reforzará la posición iniciada por el ex primer ministro Ariel Sharon de avanzar unilateralmente, decidir qué territorios se anexan y cuáles se devuelven a los palestinos, y trazar una frontera o línea divisoria que en la práctica ha comenzado con la construcción del muro y la devolución de la franja de Gaza.(13) La política de "Israel no negocia porque no hay interlocutor viable en el lado palestino" puede adoptar ahora una nueva versión. El paso dado por el gobierno de Israel de no entregar los fondos que recaude en impuestos para la ANP, avanza en esa dirección.

El momento final de la política que lleva adelante Israel sería permitir la declaración formal de un Estado palestino "provisional" constituido por una serie de tierras fragmentadas (entre el 50 al 70% de Cisjordania) y controladas exteriormente por Israel. A la vez, las cuestiones claves: Jerusalén, regreso de los refugiados, el control del agua, los asentamientos, serían prorrogados. Pero inclusive este escenario podría no llegar si Israel acelera el proceso de ocupación definitiva de parte de Cisjordania como respuesta al ascenso de Hamas. En ese caso podría haber un recrudecimiento del conflicto armado y toda negociación se vería retrasada durante otro largo tiempo.

El gobierno israelí en funciones ha declarado que no negociará con un grupo que pretende la destrucción de su Estado. Por su lado, el líder del Likud, Benjamín Netanyahu, indicó "ha nacido Hamastán frente a nuestros ojos", y adjudicó la responsabilidad a la salida de Gaza: "una política de retirada unilateral ha sido un premio para el terrorismo de Hamas". Lo más probable es que Israel mantenga una doble política de no reconocimiento y oposición a negociar de forma directa con Hamas a la vez que esperará que de algo sirvan las presiones internacionales y el incentivo de un posible diálogo si Hamas renuncia al objetivo de la destrucción de Israel.

Algunos comentaristas indican que si hay posibilidad de llegar a un acuerdo con los palestinos es preferible hacerlo con un gobierno fuerte y coherente de Hamas que con uno débil y corrupto de Al Fatah. A la vez, se dice que Hamas ha logrado la victoria debido a que, de hecho, ya ha moderado sus prácticas al aceptar entrar en la contienda electoral. Por otra parte, la cuestión no sería pedirle a los nuevos líderes palestinos que se desarmen, sino que no usen las armas de la misma forma que Israel podría cesar en sus ataques y asesinatos selectivos.(14)

Hamas no ha realizado ningún atentado en Israel desde septiembre de 2004, y ha dado en el curso de 2005 mensajes contradictorios sobre sus intenciones hacia Israel, y aunque algunos analistas consideran que es muy difícil que la organización modifique su línea violenta, ha dejado abierta la puerta a moderar su política.(15) Sheik Ahmad Hajj Ali, miembro de la organización más importante para la toma de decisiones del grupo, el Consejo de la Shura, declaró el año pasado: "Nuestro objetivo es gobernar y uno sólo puede hacerlo a través de las instituciones de gobierno (...) Si somos una mayoría, no monopolizaremos el poder como Al Fatah. Compartiremos el poder en una coalición nacional, en un gobierno que represente a todo el pueblo palestino".

Respecto de Israel, indicó: "En todo caso nuestra prioridad ahora es ocuparnos de la cuestión interna de Palestina antes que de la confrontación con Israel. Podríamos negociar con Israel porque es el poder que usurpa nuestros derechos. Si las negociaciones fracasan, entonces haremos una llamada al mundo para intervenir. Y si esto falla, entonces volveremos a la resistencia. Pero si Israel llegase a estar de acuerdo con nuestros derechos internacionales reconocidos -incluyendo el derecho al regreso de los refugiados-, el Consejo de la Shura podría seriamente considerar reconocer a Israel en función de la paz mundial".(16)

¿Una oportunidad de negociación?

A partir de este momento se abre un delicado juego de ajedrez entre los gobiernos de Palestina e Israel, y los signos que se den mutuamente serán fundamentales. Henry Siegman, uno de los mayores expertos sobre el conflicto árabe israelí, indica que es posible que Hamas renuncie a la destrucción del Estado de Israel, como en el pasado lo hizo la OLP, pero que para ello es preciso que se les dé una respuesta desde EEUU, la comunidad internacional e Israel. "Si lo que se les dice (a los dirigentes de Hamas) es que no importa lo que hagan, que nosotros no vamos a negociar con ellos y, además, que vamos a tratar de destruirlos, entonces nos enfrentaremos a tiempos muy difíciles y un prolongado período de violencia".(17)

En la misma línea, Graham Fuller, ex vicepresidente del Consejo de Inteligencia Nacional de la CIA, considera que "(S)i Washington y Europa insisten en que en la zona deben reinar la paz y la calma para que las negociaciones pacíficas puedan continuar, entonces la paz no llegará nunca". Así mismo, añade, "Hamas se enfrenta ahora a la realidad del poder, las necesidades palestinas y el arte de lo posible. Sin duda, tratará de emplear los instrumentos políticos para conseguir sus objetivos. (...) si del lado de los israelíes no existe un reconocimiento de que Israel debe abandonar gran parte de los territorios ocupados, es probable que Hamas no guarde silencio ni siga en el poder mucho tiempo. Ambos bandos se verán puestos a prueba en este momento de la verdad".(18)

Pese a su especificidad en el contexto palestino, el triunfo de Hamas pocas semanas después que el gobierno egipcio les cortara el paso a los islamistas de su país en las elecciones, es un signo al que prestarle especial atención en la región. Más en general, es un ejemplo entre varios del ascenso de las identidades nacionalistas y religiosas (en ocasiones cruzadas) que se encarnan en movimientos que actúan como contrapoder (por ejemplo, proveyendo servicios públicos) y desplazan a los partidos políticos tradicionales y los gobiernos a los que se percibe como ineficaces para garantizar derechos y acceso a bienes. Fawas Gerges, experto en el Sarah Lawrence College, de Nueva York, indica que "hay un modelo en la victoria de Hamas para los electorados árabes y los musulmanes que están hartos de sus gobiernos seculares que han fracasado en proveerles de bienes, tanto en términos económicos como en protegerles en su seguridad". A la vez, subraya la ironía que EEUU promocionó la democracia en el mundo árabe y eso en parte ha facilitado el ascenso de los islamistas radicales desde Egipto a Arabia Saudita, y de Líbano a Irak.(19)

El debate, relevante en diversas partes del mundo, sobre si los procesos electorales democráticos pueden, paradójicamente, servir para que grupos antidemocráticos tomen el poder debería mirarse a partir de este cambio de los actores políticos, para comprender que la democratización no es lineal, no es posible imponerla desde fuera aunque terceros actores puedan cumplir un papel y que puede traer curiosas sorpresas.

Notas

1. Una versión reducida de este artículo fue publicada por El Correo, Bilbao, el 28 de enero de 2005.
2. Sobre la historia de Hamas ver Alain Gresh y Dominique Vidal, 100 Claves para Comprender Oriente Próximo, Piados, Barcelona, 2004, p.193 y ss.; y François Burgat, Face to Face With Political Islam, I.B. Tauris, 2003, p. 117 y ss.
3. Citado en Graham Usher, "A Vote for Change", Al-Ahram Weekly, 26 de enero, 2006.
4. NPR News, 2 de febrero, 2006.
5. Harvey Morris, "Factional Strife and Disillusion Threaten to Undermine Fatah´s Election Chances". Financial Times, 24 de enero, 2006.
6. Robert Blecher, "Broken Ranks in the Palestinian National Movement", Middle East Report on Line, 1 de enero, 2006. www.merip.org
7. Erica Silverman, "The Non-secular Solution", Al-Ahram Weekly, Cairo, 19 de enero, 2006.
8. Ver el análisis de Yassin Musharbash "Could Victory Be Undoing of Hamas?", Spiegel On Line, 27 de enero, 2006.
9. Hussein Agha y Robert Malley, "Hamas Has Arrived, But There Are Limits to Its Advance", The Guardian, 24 de enero, 2006.
10. "World Bank Chief Backs Continued Palestinian Aid", Financial Times, 1 de febrero, 2006.
11. "Hamas looks to Arabs for Support", Financial Times, 1 de febrero, 2006.
12. Sami Nair, "¿Un Seísmo Salvador?", El País, 29 de enero, 2006.
13. Henry Siegman, "He Never Intended an Equitable Solution in Israel", The Observer, 8 de enero, 2006.
14. Gideon Ley, "Only the right can", Haaretz, 29 de enero, 2006.
15. Steven Erlanger, "Hamas Leader Sees No Change Towards Israelis", The New York Times, 28 de enero, 2006.
16. Citado en Graham Usher, "The New Hamas: Between Resístanse and Participation", Middle East Report Online, 21 de agosto, 2006.
17. Entrevista con Henry Siegman, "US, Israel and EU Must Deal With Hamas If It Drops Harsh Policies Towards Israel", Weekly Bulletin, Council on Foreign Relations, 27 de enero, 2006.
18. Graham E. Fuller, "Palestina: Por Qué Tanta Sorpresa", La Vanguardia, 29 de enero, 2006.
19. Citadoi en Howard LaFranchi, "Is Democracy Empowering Isamists?", The Christian Science Monitor, 27 de enero, 2006.