Mito número 1: la cocaína fumable es lo mismo que el “crack”
Existe mucha confusión con respecto a lo que es la “cocaína fumable”. En términos generales, las sustancias fumables pueden dividirse en dos categorías principales:
1) La pasta o base de cocaína es el producto intermedio del proceso de extracción, desde la hoja de coca hasta el producto final (clorhidrato de cocaína). La pasta o base de cocaína tiene diferentes formas, presentaciones y denominaciones (como paco, basuco o pitillo). Se suelen encontrar en plantaciones o zonas de procesamiento de coca, pero no exclusivamente en esos lugares.
2) La cocaína de base libre o “crack” se produce a través de la reconversión del clorhidrato de cocaína (polvo) en cocaína base. Para hacer cocaína fumable pueden utilizarse diferentes químicos y procedimientos para cocinarla.
En resumen, el término “cocaína fumable” se refiere a varias sustancias cuya producción y consumo están influenciados por factores culturales, socioeconómicos y (geo) políticos, aunque sus efectos físicos son casi los mismos. El “crack” es tan solo una de esas sustancias, aunque probablemente sea la más común.
Mito número 2: no hay medidas de reducción de daños para el uso de cocaína fumable
La mayoría de las consecuencias negativas relacionadas con el uso de crack, basuco o pasta de coca están asociadas con su método de administración y el contexto social en el que se produce, más que con el efecto farmacológico a corto plazo de la droga en sí. Sin embargo, hay una relación entre su efecto muy breve y la bajada fuerte que se siente posteriormente, por lo que es difícil de controlar.
A pesar de afrontar una fuerte exclusión socioeconómica, los usuarios de cocaína fumable ya practican la reducción de daños y utilizan estrategias de autoregulación, por ejemplo, mediante el uso de equipos para fumar más seguros o al recordar el principio de “cama, pan y baño”. No obstante, la mayoría de los usuarios que viven en la calle siguen estando desatendidos y sufren un alto grado de criminalización y estigmatización. El programa de reducción de daños y bienestar socioeconómico de San Pablo Braços Abertos es un modelo importante en la región para abordar esta deficiencia.