Cómo determinar el consumo personal en la legislación sobre drogas

La ‘polémica de los umbrales’ a la luz de la experiencia italiana
31 Agosto 2011
Informe sobre políticas

Distinguir entre la posesión de estupefacientes para consumo personal o para la oferta y el tráfico se considera, por lo general, como uno de los problemas más difíciles y controvertidos a los que se enfrentan legisladores y responsables de políticas en materia de drogas.

Con el sistema de umbrales, hay una cantidad predefinida de las sustancias en cuestión que se presuponen para consumo personal, mientras que con el sistema flexible (o ‘sistema discrecional’), es el tribunal el que determina si la tenencia de drogas está destinada al consumo personal o al suministro teniendo en cuenta todas las circunstancias en torno al caso.

El objetivo de este informe es analizar las ventajas y los inconvenientes de las distintas opciones partiendo de la experiencia italiana, así como su eficacia real para tratar el problema.

El principal defecto del modelo de umbrales (tanto en su versión de ‘dosis media diaria’ como de ‘cantidad máxima permitida’) está en el riesgo de la criminalización indiscriminada de los consumidores de drogas que poseen una cantidad de sustancia superior al umbral. Paradójicamente, el sistema de umbrales resulta especialmente inadecuado e injusto en el contexto de mercados ilegales, donde es difícil que los consumidores tengan control sobre la cantidad y la pureza de la sustancia en su posesión. Además, el modelo de umbrales no cumple con principios jurídicos básicos, ya que se basa en una presunción de culpabilidad, totalmente contraria al principio del peso de la prueba.

Desde esta perspectiva, sería preferible el modelo ‘flexible’.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

• Para abordar definitivamente la distinción entre consumidores y traficantes, se necesita un cambio en el marco de las leyes sobre drogas, que tipifique la posesión como delito sólo cuando ésta tenga intención de venta.

• El ‘sistema de umbrales’ presenta muchas desventajas para distinguir entre consumo y oferta de drogas. Sería preferible el ‘sistema discrecional’, aunque éste no soluciona el problema por completo.

• El principal defecto del modelo de umbrales está en la presunción de culpabilidad de tráfico en casos de consumidores que poseen cantidades superiores al umbral, lo cual se ha traducido en niveles de criminalización injustos.

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