La Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU (UNGASS) de 1998

01 September 1998
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La Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU (UNGASS, siglas en inglés) sobre el problema mundial de las drogas se celebró en Nueva York entre el 8 y el 10 de junio de 1998. La sesión no pudo resultar más decepcionante. En lugar de dedicarse a realizar una evaluación seria sobre las actuales políticas represivas de control de drogas, se limitó - dicho en palabras de un editorial del diario New York Times - a "reciclar promesas poco realistas". México fue el país que, en un primer momento, solicitó la organización de la UNGASS sobre las drogas con el afán de convertirla en un foro de reflexión global, transcurridos diez años de la adopción de la Convención de Viena de 1988, la tercera convención de la ONU sobre drogas. Esta convención estableció compromisos más estrictos para penalizar todas las actividades relacionadas con el cultivo, la producción, la distribución y la posesión de drogas ilícitas que las convenciones previas de 1961 y 1971.

En su resolución 51/64 del 28 de enero de 1997 (aprobada en la 82ª sesión plenaria del 16 de diciembre de 1996), la Asamblea General de la ONU decidió convocar un período extraordinario de sesiones en 1998 para "dedicarse a la evaluación de la situación existente en el marco de un planteamiento integral y equilibrado que incluya todos los aspectos del problema [de las drogas ilícitas] con miras a reforzar la cooperación internacional para enfrentar el problema (...)". La Comisión de Estupefacientes decidió que el proceso de preparación se debería centrar en la reafirmación de los acuerdos alcanzados por los gobiernos en materia de control internacional de drogas, en la reducción de la demanda y en una serie de medidas estratégicas.

El incesante aumento del consumo y de la producción de drogas ilícitas durante la década de los 90 puso de manifiesto el rotundo fracaso del esfuerzo dedicado al control de drogas. En opinión de muchos, era el momento de llevarse a cabo una nueva evaluación. Otros, sin embargo, concluyeron que era necesario reafirmarse en los principios acordados y aplicar las políticas del momento con mayor fuerza para obtener verdaderos resultados. Estas dos visiones chocaron durante los preparativos de la UNGASS de junio de 1998. La propuesta para establecer una comisión de expertos que se encargara de realizar un informe independiente sobre las medidas de control de drogas con el fin de propiciar una reflexión abierta y global sobre 'nuevas estrategias' para la próxima década se desvaneció en la primera reunión del Comité Preparatorio en Viena, en marzo de 1997.

Los Estados Unidos, el Reino Unido y algunos otros países se opusieron a cualquier investigación independiente. Finalmente, el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, designó a 13 "expertos de alto rango" para "emprender una revisión general sobre la manera como han evolucionado los esfuerzos contra las drogas ilícitas dentro del sistema de las Naciones Unidas". En realidad, la mayoría de dichos 'expertos' era miembro del consejo de administración del propio Comité Preparatorio. "Su principal finalidad debe ser la de recomendar cómo fortalecer la futura cooperación internacional contra las drogas ilícitas, e identificar medidas dirigidas a reforzar las actividades del PNUFID en el campo del control de drogas". Desapareció, por lo tanto, cualquier referencia a una investigación independiente.

El concepto de las fechas límite

Pino Arlacchi, nombrado director ejecutivo del PNUFID en septiembre de 1997, arrastró a la agencia de la ONU al territorio de la 'reafirmación' y condujo a la UNGASS a ratificar el establecimiento de fechas límite y el actual marco multilateral de políticas represivas. Asimismo, Arlacchi impuso la consigna de la UNGASS "Un mundo libre de drogas - ¡Podemos hacerlo!" y recicló la falsa esperanza de que sería posible acabar por completo con las drogas ilícitas en todo el mundo adoptando los suficientes compromisos y una estrategia resuelta. Precisamente con la idea de alcanzar dicho objetivo, el PNUFID elaboró durante los meses previos a la UNGASS un ambicioso plan denominado SCOPE, cuyas siglas en inglés corresponden a la Estrategia para la Eliminación de la Coca y la Adormidera, y que se proponía erradicar el cultivo ilícito de coca y adormidera en un plazo de diez años, es decir, para el 2008. La SCOPE se preparó con la intención de fuera aprobada durante la UNGASS de junio de 1998. (Véase el artículo de crítica de la SCOPE titulado Caught in the Crossfire. Developing Countries, the UNDCP, and the War on Drugs en inglés).

Washington trató de conseguir que los gobiernos más poderosos apoyaran el arriesgado plan de la ONU durante la Cumbre de Birmingham del G8, celebrada entre el 15 y el 17 de mayo - tres semanas antes de la UNGASS -, según un documento interno obtenido por el diario británico The Guardian. En un documento informativo dirigido a los ayudantes del presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, los funcionarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos señalaron que el objetivo principal de dicho país consistía en "dejar bien en claro que el G8 continuará una enérgica lucha contra la producción, el tráfico y el abuso internacional de drogas ilícitas". Por lo tanto, los Estados Unidos tenían un enorme interés en garantizar el apoyo internacional a los diversos planes de Arlacchi a través de los países del G8, ya que todos ellos - con la excepción de Rusia - son los principales donantes del PNUFID.

Los funcionarios del Departamento de Estado señalaron en su documento que "otros gobiernos del G8 le han dado sólo un apoyo tibio y restringido al PNUFID". Los estadounidenses no estaban satisfechos con el contenido de la propuesta de comunicado que se iba a emitir al finalizar la cumbre del G8. Estaban preocupados porque el borrador no se mostraba suficientemente tajante en cuanto a su apoyo a los planes de la ONU y, por ello, propusieron nuevas frases. Al parecer, alcanzaron parte de su objetivo. El comunicado definitivo rezaba así: "Le damos la bienvenida al enfoque global del PNUFID para eliminar o reducir significativamente la producción de drogas ilícitas, a través de programas efectivos de desarrollo alternativo en donde sea apropiado".

A pesar de la presión ejercida por los Estados Unidos, el escepticismo de algunos de los principales países donantes y las críticas procedentes de las ONG evitaron que el plan SCOPE se presentara en la sesión de la UNGASS. En su lugar, se aprobó el Plan de Acción sobre Cooperación Internacional en Erradicación de Cultivos Ilícitos y Desarrollo Alternativo, un documento de consenso que incluía un conjunto de directrices generales y de propuestas. Sin embargo, el principio fundamental de la SCOPE - es decir, la eliminación de la coca y la adormidera en un plazo de diez años, para 2008 - se reflejó en la Declaración Política adoptada durante la UNGASS. Los Estados miembro celebraron "el enfoque global del PNUFID para la eliminación de los cultivos ilícitos" y declararon que todos los países deberían comprometerse "a trabajar estrechamente con el Programa para desarrollar estrategias, con la perspectiva de eliminar o reducir significativamente los cultivos ilícitos del arbusto de coca, la planta de cannabis y la adormidera en el año 2008". Además, aunque no aprobados como estrategia global integral, se mantuvieron varios componentes y directrices de la SCOPE y se contribuyó a la aparición del programa de micoherbicidas (el desarrollo de hongos para erradicar la coca y la adormidera) para respaldar planes generales como el Plan Colombia y el Plan Dignidad (Bolivia), así como al inicio de negociaciones sobre la prohibición del opio con el régimen talibán en Afganistán.

Tras perder la oportunidad de utilizar la UNGASS para reexaminar las actuales políticas contra la droga, varios países procuraron salvaguardar el concepto de "responsabilidad compartida" entre el Norte y el Sur desarrollado durante los ochenta. Estos países fomentaron la elaboración de un Plan de Acción para la reducción de la demanda - junto con las directrices definidas por la UNGASS en la Declaración sobre los principios rectores de la reducción de la demanda de droga - mediante la que deseaban lograr "resultados importantes y mensurables" para 2008, y con el que reconocían la obviedad de que mientras sea imposible reducir la demanda, pensar que se puede acabar con la oferta no es más que un sueño. (Véase la evaluación del evento publicada por el TNI en UNGASS: Una oportunidad perdida)

La participación de las ONG

La participación de las organizaciones no gubernamentales en la UNGASS se limitó, en buena medida, a la crítica externa. La organización Lindesmith Center publicó un anuncio a toda página en el periódico New York Times ("Creemos que la Guerra global a las drogas está causando más daños que el abuso de drogas" - rezaba la Carta Abierta a Kofi Annan firmada por unas 500 personalidades). Esta campaña, acompañada por dos ruedas de prensa bien organizadas, atrajo la atención de gran parte de la prensa hacia el grupo 'alternativo'. La Coalición Internacional de ONG (ICN) emitió el manifiesto Por una Política de Drogas Justa y Eficaz, en el que se expresan las reflexiones y las propuestas de las ONG preocupadas por el creciente impacto del comercio de drogas ilegales y las políticas que lo controlan.

La presencia de las ONG dentro del edificio de la ONU se intentó evitar a toda costa. Debido a la presión ejercida por el PNUFID, el Comité de ONG sobre drogas de Viena decidió trasladar todas las actividades organizadas por las ONG al centro parroquial situado al otro lado de la calle. Con ello, se pretendió evitar cualquier posible enfrentamiento con el PNUFID o los Estados miembro respecto a ciertos paneles organizados por las ONG. Sólo un seminario organizado por una ONG se pudo celebrar finalmente en el interior: un presentado por el TNI sobre el impacto negativo de la guerra contra las drogas en la región andina. A última hora, se permitió hacer uso de la palabra durante cinco minutos a algunos participantes de las ONG en el 'Comité Especial Plenario', donde se habían reunido los delegados oficiales, las agencias de la ONU y otras agencias internacionales, y los invitados. Esta fue la única oportunidad de exponer directamente algunos puntos de vista disidentes ante los delegados oficiales. Omayra Morales del Consejo Andino de Productores de Hoja de Coca (CAPHC) habló en nombre de los productores de hoja de coca. Marsha Burnett, una madre ex adicta que, a pesar de abandonar las drogas, perdió la custodia de sus hijos, pronunció un discurso en nombre de las organizaciones de consumidores.

Estas intervenciones causaron una impresión palpable. Cuando se dirigieron al público oficial, en la enorme y bulliciosa sala de conferencias, donde muchos de los delegados sólo escuchaban a medias los discursos precedentes, se hizo de repente tal silencio que no se oía el vuelo de una mosca. Durante los diez minutos que ocuparon ambos discursos, se prestó una total atención y muchos giraban la cabeza para ver quién estaba hablando. Al finalizar, las dos mujeres se dieron un apretón de manos y arrancaron un gran aplauso de los asistentes, una práctica nada habitual. Evidentemente, muchos delegados sintieron que estas dos mujeres podían reivindicar realmente hablar en nombre de muchas 'víctimas' de las drogas, cada una de ellas desde uno de los extremos del problema. Ellas eran, precisamente, representantes de las víctimas cuyos problemas los delegados creían estar resolviendo, pero cuyas voces no se habían oído en la cumbre mundial y que, en aquellos momentos, expresaban sus críticas acerca de las decisiones que la UNGASS estaba a punto de aprobar. Así pues, aunque breve, aquella fue una clara muestra de la hipocresía del acontecimiento, evidente incluso para sus organizadores. (Véase The Guardian report, en inglés).

El examen de mitad de período de la UNGASS (16-17 de abril de 2003), un segmento ministerial de dos días que seguirá a la celebración en Viena del período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes (8-15 de abril de 2003), podría brindar una nueva oportunidad para hacer una evaluación seria de las políticas internacionales de control de drogas mantenidas en la actualidad. La misión de dicho examen consistirá en examinar los avances alcanzados y los obstáculos encontrados con respecto a los fines y objetivos establecidos en la Declaración Política de la UNGASS de 1998. La revisión ofrece la primera oportunidad desde la celebración de la UNGASS para reexaminar y regular el actual marco internacional de políticas sobre drogas.

Para obtener más información sobre la UNGASS y la SCOPE, véase: Informes y Documentación sobre la política de control de drogas de la ONU.


Información del TNI

UNGASS: Una oportunidad perdida
Informe TNI, julio de 1998

Lessons to Learn
Ken Bluestone & Tom Blickman
The World Today, Junio 1998

Caught in the Crossfire. Developing Countries, the UNDCP, and the War on Drugs
Tom Blickman
Informe producido conjuntamente por el TNI y el Catholic Institute for International Relations, Junio 1998 [en inglés]

Estrategia Mundial antidrogas: Barniz de un colapso, Tom Blickman, Revista Acción Andina, n. 2, Junio 1998

El verdadero mensaje de la Estrategia para la Eliminación de la Coca y la Adormidera del Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización de Drogas, Tom Blickman
Taller Desarrollo y la Sesión Especial sobre drogas de Naciones Unidas, Santa Fe de Bogotá (Colombia), 29 Mayo 1998

Más información

Manifiesto Por una Política de Drogas Justa y Eficaz
Coalición Internacional de ONGs (ICN)

The Drug Policy Alliance \ Lindesmith Center sobre la UNGASS [en inglés]:
Overview of UNGASS

Public Letter to Kofi Annan de la Sesión Especial [en inglés]

El Ministerio del Interior de España mantiene un sitio web con todas las resoluciones de la Período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas dedicado a la acción común para contrarrestar el problema mundial de las drogas.

La revista Diálogo dedicó un numero a la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas

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