30 aniversario del muro de Berlín: el negocio creciente de los nuevos muros fronterizos europeos.

05 November 2019
Press release

En el 30º aniversario de la caída del muro de Berlín, un nuevo informe revela las empresas europeas que se benefician de la construcción de nuevos muros en toda Europa. Identifica a tres actores clave -las empresas de armamento Thales, Airbus y Leonardo-, así como a toda una serie de empresas de construcción, transporte, tecnología y seguridad en toda Europa que han obtenido contratos para la militarización de fronteras.

(Press release - Ámsterdam/Barcelona/Bruselas, 5 Noviembre)

El informe, titulado "El negocio de construir muros", examina la industria implicada en la construcción de los diversos tipos de muros que se han construido -especialmente a partir de 2015- para mantener a las personas refugiadas y migradas fuera de Europa. La investigación analiza a las empresas que participan en la construcción de las murallas y vallas fronterizos y la tecnología que los acompaña, así como la "muralla marítima" construida a lo largo del Mediterráneo y los denominados "virtuales" muros de vigilancia y biométricos que se extienden por toda Europa. El análisis sostiene que todo esto son muros, ya que su objetivo principal es mantener a las personas alejadas, con consecuencias a menudo mortales.

El informe, coeditado por el Transnational Institute (TNI), la campaña holandesa contra el comercio de armas Stop Wapenhandel y el Centre Delàs d’Estudis per la Pau, es una continuación de “Levantando muros: políticas del miedo y securitización en la Unión Europea” publicado en 2018 que mide y detalla los diferentes muros construidos en Europa.

En 2019 los muros continúan creciendo. Eslovenia ha ampliado su muro con Croacia en 40 kilómetros en 2019 y Letonia ha anunciado planes para una nueva valla en la frontera con Bielorrusia.

Desde 1990, los Estados de la UE y del Espacio Schengen han construido alrededor de 1.000 kilómetros de muros terrestres, el equivalente a seis muros de Berlín, con el fin de detener la llegada a Europa de personas desplazadas por la fuerza. Si se incluyen las operaciones marítimas para interceptar la migración, entonces las murallas se extienden otros 4.750 kilómetros.

Estos muros han resultado en una oleada de gasto público por parte de la UE y sus Estados miembro en el sector de la seguridad fronteriza. Mark Akkerman, autor e investigador del informe argumenta que: La industria militar y de seguridad europea, a través de sus exitosos grupos de presión, ha logrado enmarcar la migración como una amenaza para la seguridad y no como un desafío humanitario. Esto ha dado lugar a un uso aparentemente ilimitado de fondos públicos para militarizar nuestras fronteras, pero ha impedido las políticas e inversiones que necesitamos para responder humanamente a los refugiados y abordar las causas profundas de la migración forzada".

Los datos disponibles muestran que se han gastado al menos 900 millones de euros en muros y vallas terrestres, 676,4 millones de euros en operaciones marítimas (2006-2017) y 999,4 millones de euros en sus muros virtuales (2000-2019). Además, diversas empresas se han beneficiado del presupuesto de 1.700 millones de euros del Fondo para las Fronteras Exteriores de la Comisión Europea (2007-2013) y de loa 2.760 millones de euros del Fondo para la Seguridad Interior - Fronteras (2014-2020).

Además de las gigantescas empresas militares y de seguridad europeas, Thales, Leonardo y Airbus que desempeñan un papel fundamental en la construcción de los numerosos muros de Europa, muchas otras compañías del sector de la construcción, marítimo y del sector tecnológico también han embolsado importantes recursos.

Otros importantes beneficiarios destacados de la construcción de muros en Europa, European Security Fencing, un productor español de concertinas (alambre con cuchillas), utilizado en cercas fronterizas con España/Marruecos, Hungría/Serbia, Bulgaria/Turquía, Austria/Eslovenia, Reino Unido/Francia y la empresa eslovena DAT-CON: Croacia, Chipre, Macedonia, Moldavia, Eslovenia y Ucrania; El constructor naval holandés Damen, cuyos buques han sido utilizados en operaciones fronterizas por Albania, Bélgica, Bulgaria, Portugal, los Países Bajos, Rumanía, Suecia y el Reino Unido, en operaciones clave de Frontex (Poseidón, Tritón y Themis) y en la Operación Sofía, así como por Libia, Marruecos, Túnez y Turquía; la empresa francesa de tecnología Sopra Steria, contratista principal para el desarrollo y mantenimiento del Sistema de Información de Visados (VIS), el Sistema de Información de Schengen (SIS II) y Dactiloscopia Europea (Eurodac), y la empresa española GMV por su trabajo para el programa Eurosur, el Sistema Europeo de Vigilancia de Fronteras, todos ellos pilares fundamentales de los muros virtuales de la UE.

Niamh ni Nibhriain, del Transnational Institute, afirma que: "Después de celebrar la caída del Muro de Berlín, es trágico que se hayan construido tantos muros nuevos en toda Europa para mantener fuera a las personas más vulnerables de nuestro planeta. Este informe muestra que la nueva era de la construcción de muros está impulsada por una poderosa industria militar y de seguridad que ha dado forma a las políticas fronterizas de la UE y cosechando grandes beneficios".

Ainhoa Ruiz Benedicto, investigadora del primer informe “Levantando muros”, concluye que: "El dominio de estas corporaciones sobre las políticas y presupuestos fronterizos ha jugado un papel crítico en la erosión de los derechos humanos de las personas que emigran y buscan asilo. También ha demostrado ser mortal: Desde 2015, al menos 15.000 personas han muerto en el Mediterráneo al verse obligadas a tomar rutas cada vez más peligrosas y mortales para escapar de la guerra, la represión o la pobreza".