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América Latina y el Caribe (ALC) es actualmente la segunda región del mundo con más demandas en virtud de tratados de protección de inversiones. Solo en 2023, se presentaron 28 disputas entre inversionistas y Estados (ISDS) contra países de ALC, y los inversionistas ganaron el 60% de los casos resueltos. Este informe revela los altos costos sociales y financieros de estas disputas, que ponen en entredicho las promesas de los tratados de inversión extranjera.
Este informe contiene una sistematización y análisis de las estadísticas de las demandas arbitrales de inversores extranjeros contra los Estados de América Latina y el Caribe (ALC) en base a tratados internacionales con protección de inversiones. Se contabilizan los datos hasta el 31 de diciembre de 2023. Asimismo, se realiza un análisis de los impactos de estas demandas. Se destacan como principales resultados:
Durante los años 90, los países de América Latina y el Caribe (ALC) firmaron cientos de tratados internacionales que protegen a la inversión extranjera y otorgan a los inversionistas derechos sin precedentes, incluyendo el de demandar a los Estados ante tribunales internacionales cuando consideran que sus ganancias han sido afectadas de alguna manera por las acciones de los gobiernos. Los países de la región tenían la expectativa de que la firma de estos Tratados bilaterales de Protección de Inversiones (TBI) fueran decisivos en la atracción de inversión extranjera. Sin embargo, 30 años después, la evidencia muestra que los TBI han estado lejos de ser un instrumento que contribuya a atraer inversiones y mucho menos a promover el desarrollo; por el contrario, han tenido efectos nocivos para los países de la región.
Los impactos negativos de los TBI son poco conocidos y debatidos, tanto en los círculos de políticos y parlamentarios como en la sociedad civil, la academia y los movimientos sociales.
Este informe pretende poner en evidencia los costos sociales y monetarios que deja el sistema de protección de inversiones y los arbitrajes internacionales como mecanismo de resolución de disputas entre inversores extranjeros y Estados.