Tendencias para el 2009

05 January 2009
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¿Cuáles serán las cuestiones de seguridad que afectarán al sistema internacional en 2009?

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¿Cuáles serán las cuestiones de seguridad que afectarán al sistema internacional en 2009? La tendencia es que haya menos guerras entre Estados y dentro de ellos, aunque esto no impidió en agosto pasado una guerra entre Rusia y Georgia. La violencia tiene otras caras: enfrentamientos entre ejércitos y narcotraficantes (México) y violencia criminal urbana (Johannesburgo, Guatemala, Nairobi).

Pese a ello, en 2009 habrá situaciones muy graves en la República Democrática de Congo (RDC), Nigeria, Níger, Afganistán, Pakistán, India, y posiblemente en algunas zonas del Cáucaso. Además, continuará la inestabilidad política (y la crisis sanitaria) en Zimbabue -por la resistencia de Robert Mugabe a renunciar-, en Ucrania, Tailandia y Sudáfrica.

Este será el año de transición hacia la retirada de fuerzas internacionales de Iraq, y el aumento de los efectivos en Afganistán. En los dos casos, Washington y otros países que intervienen esperan que los gobiernos de Bagdad y Kabul puedan, en diferentes momentos, hacerse cargo de la seguridad, un objetivo difícil. Si Washington sigue con su plan de crear milicias locales para luchar contra los taliban, podrían generarse guerras civiles locales.

Los enfrentamientos armados continuarán afectando a África, en particular a la República Democrática de Congo (RDC) por la guerra entre el gobierno de Kabila y el Consejo Nacional para la Defensa del Pueblo (organización de la minoría tutsi), apoyado por Ruanda. La RDC es un ejemplo terrible de violaciones de derechos humanos contra las mujeres y el uso, como en otros conflictos, de niños soldado.

La división entre diversos grupos armados en Darfur y las trabas del gobierno sudanés al despliegue de fuerzas internacionales obstaculizan el proceso de paz para esta región. Entre tanto, en Nigeria y Níger se agudizarán los conflictos entre sus gobiernos y grupos armados por el control y utilización de los recursos naturales, al tiempo que Guinea Conakry entra en una fase de convulsión.

Tanto en el caso de Darfur como en RDC, los llamamientos del Secretario General de la ONU para que se envíen más tropas con el objetivo de proteger a las víctimas no son atendidas por la mayor parte de los Estados. El riesgo para los efectivos y el coste de las misiones de mantenimiento de la paz harán que diversos países traten de sacar a sus tropas lo antes posible de Costa de Marfil, Haití, Timor Oriental y Liberia, entre otros lugares.

De Kabul a Jerusalén

En Asia Suroriental el conflicto en Afganistán se agravará. Estados Unidos y algunos aliados de la OTAN incrementarán sus fuerzas, pero los taliban y otros grupos insurgentes lucharán por mantener el control sobre el 70% del país y el narcotráfico. Ante la perspectiva de negociaciones, todas las partes quieren ganar posiciones. Un acuerdo entre el gobierno de Kabul y algunos grupos rebeldes dependerá de cuánto poder esté dispuesto a compartir el presidente Karzai.

La grave tensión entre Pakistán y Afganistán, agudizada por el atentado de noviembre de 2008 en Bombay, del que Nueva Deli responsabiliza a Islamabad, condicionará la situación afgana. Los aliados de la OTAN situarán a Afganistán en un contexto regional que incluye a Pakistán, India, Irán, China y Rusia. A la vez, el gobierno pakistaní tendrá problemas con sus fuerzas armadas y el servicio de inteligencia del país que, en parte, apoyan la insurgencia taliban.

En Iraq se iniciará una nueva fase de la guerra. La salida de Reino Unido y otros países, y la reducción progresiva de fuerzas de EEUU avanzan en paralelo a que el gobierno de Bagdad asuma funciones de seguridad y a un pacto entre suníes y chiíes. ¿Cuántas tropas dejará Washington? ¿Su salida generará estabilidad o una fractura del país en dos o tres partes?

Que haya menos violencia en Iraq dependerá, en parte, de las negociaciones entre Irán con Washington, Bruselas y la ONU. Si el gobierno de Barak Obama no amenaza militarmente a Irán y éste limita su programa nuclear, Teherán podría impulsar a las milicias chiíes a negociar, a la vez que ayudar a una negociación entre Hamas y Fatah en Palestina.
Israel realizará más incursiones armadas en Gaza para acabar con el gobierno de Hamas.

El conflicto palestino-israelí no será la prioridad del gobierno Obama y la secretaria de Estado Hillary Clinton. Es posible que los dos aprueben que Israel ataque a Hamas y retome el control de Gaza al mismo tiempo que potencien negociaciones basándose en la Iniciativa Saudí; paz a cambio de los territorios ocupados más compensaciones a los refugiados y entregar parte de Jerusalén Este como capital de un futuro Estado palestino.

Terrorismo y mafias

Los atentados terroristas legitimados con fines de identidad combinarán nuevas formas de guerrilla urbana para impactar sobre los centros económicos de la globalización, como ha ocurrido en Bombay, con los métodos tradicionales de asesinatos y secuestros. La vinculación entre sectores de algunos gobiernos con grupos violentos políticos o criminales hará más compleja la lucha contra el terrorismo.

En algunas regiones continuará la acción de grupos armados no estatales, desde los que tienen fines políticos y funcionan como para-estados (Hezbolá en Líbano, y Hamás en los territorios ocupados de Palestina), los que actúan desde hace décadas sin ganar ni perder (FARC en Colombia, los Tigres Tamiles de Sri Lanka, y el Nuevo Ejército Popular (NPA) en Filipinas), y los que tiene fines económicos y difusos objetivos políticos (grupos armados en África). Estos conflictos regulares e irregulares continuarán generando una alta demanda para el tráfico de armas ligeras e intermedias, y trayendo serios problemas legales.

Otra forma creciente de violencia está vinculada a las mafias de la droga, el tráfico de personas, órganos de seres humanos, armas y otros bienes que actúan en zonas de alta inestabilidad y poco Estado, como en el Caúcaso, o en donde hay una complicidad con el gobierno, como en Rusia. Las mafias actuales, como indica el ex comisario europeo Chris Patten en su libro sobre el futuro del mundo, What next? Surviving the Twenty-First Century, son posmodernas y post-estatales: están menos vinculadas que en el pasado a un país o región, operan globalmente y promueven la corrupción.

Las raíces de la violencia

Las diferentes formas de violencia tienen una conexión directa con la pobreza y la desigualdad, con la falta de instituciones estatales que garanticen derechos y bienes públicos, y con el cambio climático que disminuye los recursos naturales para la supervivencia y agudiza la competencia por ellos. Los altos precios de la alimentación generarán más pobreza y la crisis financiera profundizará la desigualdad. En agosto el Banco Mundial revisó su medición sobre la pobreza: debido a que vivir cuesta más caro, el número de pobres ha pasado de 985 millones a 1.400. En países como Bolivia, Perú y Haití la comida más cara provocará inestabilidad.

Los que están abajo en la pirámide de ingresos verán que su posición se hunde más. Sólo el 1% de la población mundial controla un ingreso igual al que tiene el 57% más pobre. "Otros tipos de desigualdad", indica Dan Smith en The state of the World Atlas, vinculadas al poder político, acceso a la educación o reconocimiento de derechos de grupos sociales, se construyen sobre la desigualdad en el ingreso". Los gobernantes de los países ricos han puesto en 2008 un gran esfuerzo para rescatar sus economías de la crisis financiera. En el nuevo año es urgente prestar atención a las fuentes económicas y sociales de la violencia en otras regiones y países.