¿Podrían los estimulantes vegetales ligeros, como la hoja de coca, el khat, el kratom o la efedra, ofrecer alternativas a las sustancias más concentradas que ahora dominan el mercado? ¿Podría el mercado de estimulantes recreativos dirigirse hacia una orientación menos dañina mediante la diferenciación de los mecanismos de control entre las plantas y los derivados sintetizados? Los regímenes jurídicos que se están aplicando varían mucho según los países y las plantas, algunas de las cuales se consideran, erróneamente, nuevas sustancias psicoactivas.