TTIP: ¿Por qué el resto del mundo se debería de preocupar?

22 Marzo 2015
Paper

¿Por qué las organizaciones de derechos humanos, ambientales, de defensa de los derechos de los consumidores y otros tipos de agentes que trabajan para crear un mundo apartado del dogma neoliberal deberían prestar especial atención al TTIP?

La Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (ATCI o TTIP, por sus siglas en inglés) es un tratado amplio de libre comercio e inversión en proceso de negociación –prácticamente en secreto– entre la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos de América (EE. UU.). Este tratado podría tener grandes consecuencias para las personas y el medio ambiente a ambas orillas del Atlántico.

Es mucho lo que está en juego, no solo para los europeos y los estadounidenses, sino también para los ciudadanos del resto del mundo, ya que podrían verse afectados de muy distintas maneras por este acuerdo promovido por estas dos grandes potencias comerciales.

Los objetivos de la ATCI van mucho más allá del propósito de fortalecer el modelo neoliberal anglosajón: se trata de una estrategia geopolítica para hacer frente al surgimiento de un mundo multipolar.

En el presente documento analizamos desde distintos ángulos por qué las organizaciones de derechos humanos, medioambientales, de defensa de los derechos de los consumidores y otros tipos de agentes de todo el mundo, que trabajan para crear un mundo apartado del dogma neoliberal centrado en los intereses empresariales, deberían prestar especial atención a la ATCI.

A continuación ofrecemos un resumen.

Índice

  1. La ATCI trata de vencer la resistencia histórica a las intenciones de EE. UU. y la UE de imponer un modelo mundial de libre comercio e inversión
  2. La UE y EE. UU. pretenden definir normas globales sobre comercio e inversión (por ejemplo en inversiones, propiedad intelectual y servicios) e imponerlas en todo el mundo
  3. La cooperación en materia legislativa que contempla la ATCI supone una amenaza para todo el Sur Global
  4. La ATCI y los servicios financieros
  5. La UE y EE. UU. tratan de definir “valores comunes” que perjudican y marginan a los países que no participen en el acuerdo. (¿Realmente EE. UU. y la UE tienen “valores comunes”?)
  6. La ATCI como respuesta al auge económico de China, los BRIC y otros países emergentes, y su efecto en las negociaciones sobre comercio multilateral (y relacionadas con el comercio en general)
  7. La ATCI como soporte para las negociaciones bilaterales e interregionales entre EE. UU. y la UE (p. ej., el Acuerdo de Asociación Transpacífica, las negociaciones entre la UE–Mercosur y UE–ANSA, etc.)
  8. La ATCI contradice el discurso de la UE a favor del desarrollo, así como el concepto de coherencia de las políticas a favor del desarrollo y los esfuerzos a escala mundial de lucha contra la pobreza
  9. La ATCI presionaría a otros países para que no apliquen medidas que supongan “barreras al comercio basadas en la localización” y debilitaría los mecanismos de políticas que promueven el desarrollo local (lo que contradice el concepto europeo de “subsidiariedad”)
  10. La ATCI supone un ataque frontal a las empresas estatales, y a otras entidades controladas por los Estados
  11. La ATCI podría tener consecuencias económicas enormes para otros países, entre las que se incluirían el acceso a los mercados de la UE y EE. UU., y para los países menos desarrollados (por su repercusión en los programas de tratamiento preferencial)
  12. La ATCI y su impacto en las normativas internacionales en materia de seguridad alimentaria
  13. El comercio de energía en el marco de la ATCI y los peligros para las iniciativas de lucha ante el cambio climático
  14. La ATCI y la amenaza a los derechos digitales
  15. La ATCI y el socavamiento de los tratados internacionales en materia de derechos